• María Vicario- DLB

Cómo sanar falta de autovaloración



El autoboicot y la procastinación retroalimentan la falta de autovaloración. Si sentís que no podés avanzar, que te das con un látigo y que eso sucede desde siempre o desde un momento muy puntual de tu vida, es porque hay una mandato del Inconsciente Biológico.


Si planteamos que "el cerebro toma decisiones 7 segundos antes de que lleguen a la conciencia", nos quedamos con el cuento de que el cerebro va por un lado y nosotros por otro.

No solo que ese postulado es real, sino que también el 89 % de los pensamientos que tenemos son inconscientes y las funciones biológicas que dependen del sistema nervioso autónomo también lo son.


Pero hay algo más: Las decisiones que nos llevan al autoboicot, a la procastinación, a la falta de autovaloración son tomadas desde un estadío aún más poderoso: Desde el Inconsciente Biológico y nuestro amigo actúa siempre en términos de supervivencia.


Iniciemos con un ejemplo: una emprendedora brinda servicios de consultoría, se capacita en redes, en gestión de finanzas, en imagen personal y hace mil cursos de especialización con el fin de sentir mayor confianza a la hora de ofrecer lo que sabe hacer.

Pero resulta que cada vez que tiene que mandar una propuesta y ponerle precio a lo que sabe y tanto se preparó: se nubla, baja el valor de sus servicios con tal de que la contraten y si por casualidad llega a cerrar la venta, se desmotiva por el bajo valor que se otorgó.


Los bloqueos conductuales más frecuentes en los emprendedores, responden a un programa biológico, es decir con lógica de vida. Y el origen de ese programa puede estar en el “transgeneracional” siendo leal a un ancestro o a todo el clan, o activarse en la ventana de tiempo que comprende los 9 meses antes de la concepción, hasta los 5 años de vida. Todo aquello que dió como resultado vida, se repetirá y todo aquello que dió como resultado muerte o exclusión del clan, se evitará.

No sentirme apta para llevar adelante mi negocio, puede resultar en la imposibilidad por ponerle precio a mis productos. Eso baja mi autoestima y desata un efecto dominó: nos ancla en la duda y la procastinación, que nos lleva indefectiblemente a la frustración y la falta de autovaloración.


Tengo dos cosas para decirte:

1) Todo programa biológico que fue funcional -en otro momento, otras personas- y está presente en vos ya sea repitiendo o reparando: puede modificarse. Es como actualizar el "sistema operativo", solo que para reiniciar, necesitamos buscar el para qué de la "falla". 2) Y lo otro que quiero contarte es que un programa de desvalorización nos cuenta sobre aquello en lo que somos aptos. Ahí está el desafío. El guiño cósmico.


En consulta buscamos en tres memorias el programante de tu desvalorización para liberar la emoción que generó el bloqueo y reprogramar tu vida coherente a tus deseos y tu propósito.

Esa desvalorización está presente en otras áreas de tu vida. El emprendimiento es solo un espejo que te permite sanar toda tu vida.


Cómo te llevás con vos?


Abrazo,

María